La Farrapona sin publico

Entre las numerosas medidas que se han tomado este año en La Vuelta por motivos de seguridad, la que mas llama la atención es la falta de público en las carreteras. El acceso al público está prohibido tanto en las salidas como en los puertos que son final de etapa.

El reducido grupo de organización, medios de comunicación, patrocinadores, equipos y cuerpos y fuerzas de seguridad del estado que se mueve con La Vuelta 20 está sometido a estrictos protocolos sanitarios. La organización lleva además un riguroso control de aforos en todos los espacios acotados por la carrera. El parking de equipos, un espacio que habitualmente es abierto al público para facilitar la cercanía de los aficionados con los deportistas está totalmente cerrado este año para garantizar la protección de los deportistas y el personal de sus respectivos equipos.

En el cruce de Malva una patrulla de la Guardia Civil de Tráfico y personal de organización se encargan de dar paso a los vehículos acreditados. Quien intenta pasar tiene que estar autorizado, el agente de la Guardia Civil explica que está prohibido el paso para vehículos a motor, pero que si vas en bici o caminando con intención de ver la vuelta, tampoco puedes pasar, ya que está prohibido que haya público.

Con todas estas restricciones pudimos ver una ascensión sin público en prácticamente su totalidad. Pocas excepciones, como los gijoneses Isabel y Jesús, que fueron andando por la montaña desde el pueblo de Valle de Lago, “veníamos de montaña lo que pasa que somos aficionados al ciclismo y entonces nos acercamos”. El paseo fue largo y después de la etapa se les hará de noche en el regreso, “una caminata de unos 20 kilómetros ida y vuelta”, nos dicen.

Otros cuatro amigos que son aficionados a la montaña y aprovecharon para ver la carrera son los candasinos; Oscar Castillo, Marcelino Viña, Miguel Aramendi y Alfonso Sánchez. “Hicimos un poco de montaña por el Camín Real de la Mesa, hicimos cumbre en el Pico Bígaros y bajamos a ver la vuelta ahora”. Ven el paso de los ciclistas desde lejos, en una ladera de la montaña. “Las medidas son lógicas en el estado en el que estamos, pero vamos con todas las precauciones; distancia y mascarilla”.

Por la parte leonesa hay una pista que llega hasta el alto por Torrestío, por ahí subió en bicileta una familia de Ponferrada. Manoli, Elías, Bruno y Nicolás. “Hemos venido aquí al Alto de la Farrapona a ver la etapa reina de La Vuelta, y a ver si acaba aquí el empate entre Rodlic y Carapaz”, nos dice Elías. Una subida de 6 kilómetros los ha llevado hasta el alto. “Hemos dejado el coche y hemos subido en bicicleta hasta aquí, parecía sencilla, pero hay buena subida. No hay público en toda la subida, está cortado por la Guardia Civil y no se puede subir con el coche, lo único en bicicleta o caminando. La medida nos parece genial, claro, dentro de este año 2020 que es tan raro, está muy bien. A pesar de todo hemos querido venir porque los pequeños son muy aficionados y mi marido también, y yo como esposa y madre de ciclistas pues aquí vengo”, explica Manoli, detrás de la zona de meta.